1.
FORMACIÓN INTEGRAL:
1.1.
La educación impartida a nuestros alumnos debe dirigirse
al hombre en su integridad: formación sobrenatural y formación
natural.
1.2.
Consideramos al alumno como hijo de Dios al que debemos ayudar a
crecer en su doble dimensión personal y comunitaria. Para
ello recibirá la formación religiosa, según
las directrices del Concilio Vaticano II. El Centro le proporcionará
los conocimientos básicos de la doctrina católica
y fomentará las actividades necesarias para conseguir una
vida cristiana auténtica, dejando siempre a salvo la búsqueda
personal de la verdad.
1.3.
Considerando al hombre en su unidad, concebimos la educación
como un todo armónico en el que todas las facultades, tanto
corporales como espirituales, merecen atención.
2.
FORMACIÓN HUMANO CRISTIANA:
2.1.
Pretendemos dar a nuestros alumnos una formación humana y
cristiana para que puedan realizar en sí mismos la síntesis
de fe y de cultura y así prepararse para ser agentes activos
en la transformación de la sociedad en la "verdad, la
justicia, la libertad, el amor y la paz" (Pacem in terris).
2.2. Para conseguir estos objetivos:
2.2.1.
Orientaremos la formación intelectual de nuestros alumnos
al desarrollo de la creatividad, la asimilación, la relación
comparativa y la capacidad crítica y no a la simple transmisión
de conocimientos.
2.2.2. La formación de la voluntad pretenderemos conseguirla
fijando sus metas en una madurez y equilibrio afectivo, en el desarrollo
de la expresión y en la capacidad de tomar decisiones.
2.2.3. Despertaremos en el alumno la conciencia de una libertad
responsable que le haga agente de su propio desarrollo, pues consideramos
el proceso educativo más como responsabilidad de creación
que como adaptación a patrones establecidos.
|
3.
FORMACIÓN SOCIAL:
3.1.
Conscientes de que la formación social es el elemento básico
para la construcción de un mundo de relaciones justas, nos
empeñaremos en llevar a nuestros alumnos al convencimiento
de la igualdad y dignidad de todos los hombres, indispensable para
la creación de un mundo más solidario y fraterno.
3.2.
Pondremos todo nuestro esfuerzo para desarrollar en ellos la conciencia
crítica de las realidades socio-políticas que, iluminadas
por la fe, les lleve a comprometerse en la construcción de
una sociedad más justa.
4.
COLABORACIÓN DE LOS PADRES:
4.1.
Para que el Colegio pueda conseguir todos estos objetivos es indispensable
la colaboración de los padres, principales educadores de
sus hijos. Para ello, fomentaremos el contacto entre padres y educadores
a través de informes y entrevistas personales y con la posible
y voluntaria participación en las actividades organizadas
por el Colegio.
4.2.
Esta colaboración y participación será más
efectiva con el perfecto funcionamiento de la Asociación
de Padres y Madres de Alumnos.
5. FINAL:
Solicitar el ingreso de un alumno en nuestro Centro supondrá
por parte de los padres el compromiso de aceptar el presente IDEARIO
y colaborar para conseguir sus objetivos. |